Buscando la sombra

Hora de comer y ya que me toca hacer picnic, algo que para mi no supone problema alguno. Ir a casa si que me genera ganas de quedarme.

En plena canícula un lugar a la sombra y con agua es lo deseable.

Hoy ha tocado una colonia industrial al lado de un moderno polígono en Torelló a orillas del Ter. Pasado y presente industrial.

Las antiguas colonias textiles con sus viviendas y jardines parecen muy amables hoy en día. Un pasado industrial no demasiado lejano, pero muy diferente al actual.

Es un buen lugar, con mucha sombra, pero con muchos mosquitos, para que a mi me molesten es que es un lugar peligroso, porque no acostumbro ni a notar su presencia.

Mosquito tigre que intenta picar mis piernas, pero raramente lo consiguen, no les gusto.

Jardines a la orilla del rio Ter
El canal de agua industrial que en su día fue energía para la Colonia.
El Río con el agua limpia gracias a una buena política de aguas en las últimas décadas. Multitud de depuradoras hacen su faena.

Espero poder hacer la previsión meteorológica mañana.
Entradas no demasiado elaboradas cargadas de un realismo absoluto, es lo que me rodea y lo comparto a mi manera de entender.

No me gusta el verano

Hay gustos para todo, cada uno puede analizar una estación como quiera, pero a mi el verano jamás será mi época ideal.

No me gusta sudar sin hacer esfuerzo, por otra parte no me sienta bien el aire acondicionado. Por suerte mi vivienda con una buena gestión climática se duerme bien. Claro que cuando las temperaturas se disparan con olas de calor salvajes que traen noches tropicales en que no se baja de 20° la cosa se complica, pero en Centelles son situaciones extraordinarias, veranos que no existen y en los peores 3 o 4, ya veremos si esa tendencia a más se cumple.

La gente asocia el verano a los días largos, pero ya sabemos que justo cuando empieza ya se acortan los días. Yo sinceramente del 15 Mayo ya no pasaría, para mi suficiente luz y calor. Mi temperatura de comfort veraniega no seria mucho más de 25°.
El verano de la costa cantábrica es para mi el mejor, salvo situaciones excepcionales. Se lleva la palma Llanes, con la Sierra de Cuera pegada, acumula bastantes nubes y suelen tener un verano agradable.

Por otra parte me gusta bañarme en aguas frescas, el mediterráneo se calienta demasiado, la piscina municipal ahora también ya que con la reforma perdió profundidad.
Los baños en pozas y río me encantan, aunque cada vez están más masificados.

Yo sigo mi rutina de correr por montaña, fuera de las horas más calurosas y personalmente sufriendo un poco. Si es para caminar en verano, la respuesta es clara, Alta montaña, por encima de 2000 metros el sol muerde pero el aire es agradable.

Lugares así me llenan de vida. Agua y sombra es mi combinación ideal, sol un poco para secarse.

La verdad soy un bicho raro, necesito ducha fría justo antes de dormir, pero me gusta dormir tapado con sábana.

El calor me irrita, no es mi época más feliz, siempre he dicho que el verano lo sobrevivo más que lo vivo.
Veranos como el 2002 o 2014 con tormentas me encantan, al mínimo soplido de aire fresco ya huelo a Otoño.

Junios tórridos como el año pasado se convierten en una pesadilla con un sol que cae a plomo y un cuerpo todavía inadaptado al calor, porqué al final es todo adaptarse. Aunque nunca me convence el veranos, alguno le he pillado el punto de adaptación y he superado un poco mi fobia al calor.

El verano es difícil escapar de el porque aunque corto también existe en zonas frías como Siberia o Canada. Las islas británicas, Noruega, Islandia todos con mucha influencia atlántica son las ideales para estar fresco en verano. En 2006 pude vivir 35 grados en Manchester, una auténtica tortura, buscando piscina descubierta algo que no existe, pero un Tormenta violenta hizo volver a la normalidad y salir a correr con el frescor fue un auténtico placer.

Baños agradables en ríos. Algunos con pequeñas excursiones acuáticas que se convierten en placeres veraniegos

Pero todo no es negativo, los tomates de temporada del huerto de mi padre hacen que valga la pena el verano, ese sabor ligado a mi infancia.

Ya veremos como será este verano atípico, después de esta primavera tan extraña. A mi el verano me hace estar más en casa, porque las opciones de salir son pocas en las horas centrales del día. A mi el frio de Centelles no me limita, tengo buenas prendas de abrigo y me gusta notar el aire frío en mi cara, me relaja y entrar en casa es un placer.

Verano intentando imitar a los felinos, movimiento imprescindible en las horas centrales del día y siempre a la sombra, el sol para los valientes. Esperar la brisa que es el ventilador natural de mi casa, sales a la terraza y esa sensación de frescor es fabulosa.

Buenas playas, lástima que la masificación impide el disfrutar de ellas