El tiempo le da perspectiva al camino abandonado

El paso del tiempo ayuda a ver las cosas de manera distinta, te das cuenta que hay cosas que no puedes cambiar, pero vuelves a tener ganas de afrontar tus miedos con la experiencia vivida y el sosiego del tiempo que pasó.

Es buen momento para retomar el camino, incertidumbre general que se camufla fácilmente con la de uno mismo. Miedos y dudas que ahora son más globales, mi instinto quizás ya sabía lo que pasaría.
Tengo claro que esta década viviremos muchos cambios y el rumbo no será exactamente como el de la década pasada.

Retos globales que te imponen para que te sientas responsable sucede, lo cierto es que siempre en parte uno es responsable, pero es como una partida del domino, a veces la fichas solo te dejan una posibilidad.

El campo siempre ha estado ahí, ahora lo vemos de otra forma y no tengo duda que se repoblará pero de manera diferente, las ciudades ya no serán las únicas protagonistas

El miedo no puede durar eternamente, esas tensión te pasa factura. Habrá rebelión si se sigue tensando la cuerda, pero puede que ese tirón es para llevar hacia el nuevo orden a la sociedad. Más control, pero seguirán funcionando los planes B, siempre en la delgada línea roja que ofrece el sistema.

Que la luz del sol no nos despiste del camino

Hablar mucho sin contar nada, el pan de cada día machacando el tema de actualidad, poco a poco siempre hace un hueco en tu consciencia, aunque te creas fuerte y al margen de todo. Se atacan todos los flancos, estrategia de guerra moderna. La manipulación forma parte de nosotros desde que nacemos, es difícil saber como realmente actuaríamos sin la influencia de la sociedad.

Reflexiona, pero hay cosas que jamás podrás comprender, pero si llegar a convivir con la duda

Palabras que no acabas de entender, necesitan el momento adecuado para abrir la mente y sentirse protagonista de ellas.

Momentos que la sonrisa sale del alma y te sientes renovado y capaz de todo. Es un estado mental que no puede ser permanente. Disfruta tú momento, sonríe desde dentro, da igual lo que reflejes al exterior porque no podrás contenerte.

Como el agua pendiente abajo…

Viviendo el presente

Ahora más que nunca intento vivir el día a día. El futuro es más incierto que nunca, tanto que asomarse a él asusta.

Buscar refugio para sentirse protegido y seguro.

Cada uno sabe donde puede encontrar ese refugio

Hay quien necesita el murmullo y la multitud, aunque ahora no es lo más popular, después de este aislamiento social, con el miedo a repetir de nuevo en Otoño.

A mi ya me está bien el aislamiento, no soy de grandes multitudes, puedo conversar con cualquier persona que crucé por mi camino. Lo que menos me gusta es que te limiten el movimiento, el sentirte observado y juzgado más de la cuenta. Esa sensación de estar enjaulado no la soporto, me gusta decidir cuándo necesito mi momento de encierro, pero no por imposición.

Medidas que se justifican, pero las excusas son diferentes con el paso de los días y siempre predominando un estado de tensión y miedo. Sus consecuencias estoy seguro que saldrán a flote en las próximas semanas, los traumas salen cuando ya han pasado. El instinto de supervivencia nos hace salir adelante, pero una vez sales y te paras a pensar todo lo vivido, miras hacia atrás y te asustas, ese miedo te bloquea y ya no puedes continuar.

No puedes remontar contracorriente, es muy fuerte y te arrastra

Felicidad al sentir un poco de libertad, porque valoras lo que has perdido durante un tiempo y el miedo a volver a perderla de nuevo.

Situaciones en que siempre te quieren hacer sentir como el protagonista para sentirse culpable, cuando simplemente tú no pudiste dar tu opinión jamás, el río te arrastro sin más, ahora te culpan del camino elegido.

Te encuentras atrapado entre la multitud

En fin reflexiones de un día cualquiera sin hablar de nada en concreto pero que puede servir para muchos momentos.

De dónde vienes y hacia dónde vas, cuando no tienes respuestas a esas preguntas, seguramente estas perdido, pero si encima no eres el único pues es fácil tener miedo.

El equilibrio natural

Si en lugar hay sequía es porque en otro está lloviendo en exceso. Con la temperatura pasa lo mismo, la atmósfera se compensa, porque toda acción genera una respuesta. El equilibrio natural que todos conocemos es el que hace que podamos creer que el clima es estable, que hay unos patrones que se cumplen regularmente. Esa regularidad en realidad jamás existió, la vida está llena de malas cosechas y penurias, naufragios, inundaciones, incendios. No hemos inventado nada, terremotos, erupciones que nos hacen dar cuenta que la tierra sigue viva y que podemos vivir porque hay un cierto equilibrio en su actividad.

El astro rey también tiene sus ciclos, ahora mismo hay muy poca actividad solar, es lo que se conoce como el mínimo solar. Ciclos de 11 años que en el pasado coincidieron varios seguidos de poca actividad solar y que unidos a importantes erupciones, generaron una pequeña edad de hielo, especialmente en Europa con un famoso 1816 conocido como el año sin verano. Malas cosechas con sus respectivas hambrunas y revueltas sociales.

Ahora según los expertos esto solo serviría para mitigar un poco los efectos del cambio climático, incluso según muchos la tierra seguiría calentándose. Así la polémica esta servida, veremos dichos efectos en los próximos años, los datos y el tiempo dan las respuestas, los modelos solo simulan, pero no pueden tener las variables exactas.

Aparentemente perfecto, pero este paisaje es puramente glaciar, el hielo creo estas formas, estas cubetas que son lagos preciosos, esos valles en forma de V, es fruto de años sepultados bajo el hielo.

Pero no es solo la naturaleza que crea un equilibrio dentro del desorden de la vida, las propias personas también lo vivimos. Días que todo sale genial, no valoras todo lo bueno que tienes, porque todo va sobre ruedas. Más tarde o más temprano un socavón en el camino te hace valorar lo que tienes y mostrarte tu frágil equilibrio.

Busca tu refugio que te mantenga en equilibrio entre los sobresaltos de esta vida llena de ciclos en la que también buscamos una regularidad haciendo balance de los acontecimientos para tener un equilibrio y cierta sensación de control.

Todos formamos esa falsa regularidad en medio del caos que es el que realmente genera la vida. El desequilibrio se convierte en equilibrio, porque por lado se compensa al otro y se genera movimiento, energía con este.

Para mejorar ha sido necesario ser peor, la distancia te hace tener mejor perspectiva, pero hay que darse la vuelta, quizás algún paso hacia atrás para valorar todo el camino recorrido.

Entender los ciclos para tener un cierto equilibrio y poder aprovechar el caos

El mundo sigue fuera de Matrix

En estos tiempos tan confusos que vivimos en que cada vez es más claro que nada volverá a ser como antes.

A nivel personal me encanta ver pocos coches y poca gente en las calles, me podría acostumbrar fácil, siempre he sido una persona de pequeños grupos, las multitudes me agobian. Pero claro cuando Matrix pase, nos daremos cuenta que seguiremos siendo demasiados, volveremos a contaminar, las aglomeraciones, las colas. Tantos días de tranquilidad e introspección, nos hará más difíciles esas situaciones.

Soy una persona que bastante tiene con sus propios miedo, no creo en los miedos que me quieren imponer, lo siento soy egoísta y para problemas me bastan con los propios. No puedo ponerme a pensar lo peor, siempre pienso que todo saldrá bien, porque con el miedo no se va a ningún sitio.

Vas en coche cada día, no puedes pensar que vas a tener un accidente. Tampoco puedes pensar en accidentes laborales ni ponerte hipocondríaco y visitar un hospital para darte cuenta de todos los problemas que existen. Cada día fallece mucha gente por problemas cardiovasculares, cancer, accidentes…

Los hospitales nunca han sido un sitio bonito, una buena actitud ante la vida es una de las mejores medicinas.

Estar encerrado en casa, te baja el ánimo, intentar eliminar todas las bacterias te hace más débil. El sofá es el mejor camino hacia el cementerio, pero claro hay multitud de distracciones para olvidarlo. Pastillas que todo lo arreglan, pero te mueres poco a poco.

Vicios no demasiado sanos que ahora aumentan, fumadores que fuman más por la ansiedad de la situación pero salen con miedo a la calle con mascarilla y guantes para después fumar su droga, son números que compran para visitar el hospital…

No hay bares, pero el consumo de alcohol no baja, en casa para aislarse de la realidad.

Todo esto con aplausos y vecinos con aspiraciones de ser policías y criticar las nuevas malas conductas. Mira tú ombligo y crees que puedes seguir todas las normas, en un momento de tanta confusión, amparados por un virus de dudosa procedencia.

Aplausos a sanitarios que se dejan la piel, como siempre lo hicieron, ahora son héroes, cuando hace 4 días eran unos privilegiados.

La memoria y coherencia de esta sociedad es preocupante. Parece que todo el mundo está contento en casa, ya no hay revolucionarios.

Están acabando con el pequeño como hace tiempo que querían pero aplaudimos, desconcertados pero contentos viendo una serie en Netflix. Que divertido hacer deporte gracias a Instagram. Las videollamadas con gente que casi nunca hablas.

Tengo la sensación que con el miedo nosotros solos nos hemos puesto la correa el chip y el bozal, somos más sumisos que nunca. Como funciona el miedo, palabras que menciona una guerra contra un enemigo invisible, envueltas en falsa unión patriótica.

A nivel social hace tiempo que soy negativo, pero ahora esta situación me está demostrando lo fácil que somos manipulados.

Yo soy uno más en esta sociedad, por desgracia tampoco tengo mucho margen para cambiar las cosas, pero por lo menos siempre me quedarán las palabras para expresarme, el derecho a pataleta hay que ejercerlo.

Ahora están siempre acompañadas…


Lo siento si ofendo alguien por ponerme un poco ácido, nadie tiene la verdad absoluta, es una simple opinión, la mía.

Aunque soy obsesivo, mis opiniones pueden cambiar, pero hay ciertas bases que son rígidas. No me gustan los cambios, pero creo que en esta situación me voy a sentir más identificado con la sociedad porqué muchos ahora empiezan a conocer la ansiedad y el miedo a tener un futuro incierto. Han desmontado el mundo como lo conocíamos, yo desmonté el mío hace un año, me avance un poco, pero muchas de las cosas que suceden a mi ya me tenían inquieto. Ahora tengo menos, pero con esta situación me hace más fuerte, tengo menos que perder.
Ya se lo que es perder ilusión por la vida y sentirte perdido, llevo meses así, analizando fríamente esta situación global no cambia demasiado mi vida a nivel individual.
Sin metas, clara pero conociendo lo que realmente te ayudo a salir del pozo. Lo que te mantiene en vida, jamás renuncies a ello, aunque para ello te toque ser delincuente, tu vida esta por encima de cualquier ley, sin vida no hay normas, sin vida no hay miedo. No se puede tener miedo de vivir.

Sigue el camino de la vida…

Por fin libres

Hoy ya pueden salir una hora los niños. Poco a poco se acaba la pesadilla, por lo menos la peor parte.

Solo se puede ir a un kilómetro de casa, pero en nuestro caso ya nos permite llegar a la naturaleza, la mejor maravilla en esta época.

No hay nada como disfrutar tranquilamente de la naturaleza

El aire primaveral con sus paisajes son un auténtico placer. De aquí a poco ya llegarán los primeros calores y personalmente ya no disfruto tanto, pienso en agua fresca y no es tan agradable caminar fuera de la sombra.

Sentarse en un prado o directamente tumbarse y escuchar los pájaros, sentir la brisa y dejar la mente libre.

Bosque lleno de sonido y fragancia primaveral

Demasiado tiempo en casa, sin aventuras que contar, la inspiración y la creatividad se reduce a 4 paredes. Para los que vivimos la naturaleza, ansiamos libertad de movimiento para seguir descubriendo cosas, volver a lugares que nos resultan mágicos. Cada día es una aventura, los lugares están vivos y tu actitud hacía ellos también es diferente. La intensidad de la luz multiplica las versiones de cada lugar, porque cada momento es único y no vuelve, pero vivirás muchos que te recordarán a ese momento.

Conversar tranquilamente con quién se cruza en tu camino, le aporta valor a tu paso por la vida, nuevos conceptos y puntos de vista para multiplicar infinitamente las posibilidades.

El camino dela agua, lleno de caprichosas curvas…

A disfrutar el Domingo en estos tiempos en que uno pierde la noción del tiempo, pero el paisaje no engaña y te recuerda que este no se detiene jamás. Vive tu momento y disfruta lo que puedas, ese instante ya no se repite, esta primavera no volverá, no se puede robar el tiempo. Libertad que si que ha sido condicionada, nada volverá a ser como antes, pero el tiempo seguirá su curso independientemente.

La naturaleza agradece nuestro descanso, pero no podemos dejar nuestro vínculo con ella…

Mejor no pensar demasiado

Estamos viviendo un periodo muy extraño y más global que nunca.
Es fácil pensar en conspiraciones y no en casualidades, creer que todo volverá a ser igual empieza a ser un sueño.

Tenía claro que el mundo sufriría cambios importantes en esta década, pero lamentablemente no me está gustando el camino que diviso.

Por mi manera de ser siempre pienso demasiado, eso no es lo mejor a nivel social solo genera frustración, las cosas son como quieren que sean y no te engañes que a nivel individual solo puedes creer que haces algo, pero el camino esta marcado, simplemente cambiaste el punto de vista.

Bombardeo informativo por el cambio climático, el coche eléctrico, la eficiencia, acabar con la dependencia del petróleo, apostar por las renovables. Pero ahora afrontamos el mayor problema, la población no para de crecer, quizás un virus es la manera menos cruel de contener este crecimiento. Casualidad o no, natural o humano, pero la amenaza está aquí.

Da igual si su mortalidad es baja, porque lo que no falla es el bombardeo informativo y de bulos por las redes. Cultura del miedo, cierre de fronteras, crecimiento del sentimiento patriótico para no pensar que esto viene de muy arriba.

Pero ayer cuando vi las imágenes del Krakatoa en erupción me dio alegría de recordar que la tierra tiene la última elección, sólo ella puede hacer un proceso de selección natural. La vida en ella es fruto de la casualidad, si la composición atmosférica cambia la vida seria imposible, la tierra esta viva, sólo ella puede poner en su lugar a los humanos que creen que tienen el control de todo. Somos nuestro peor enemigo, disfrutamos viendo sufrir al que no es de nuestra tribu.
No hemos evolucionado tanto, simios con tablets i gadgets tecnológicos, ya mismo con un chip o similar para controlar todos nuestros movimientos. Olvide decir que lo llevamos gratuitamente con nosotros y compartimos toda la información.

La naturaleza ofrece formas caprichosas, rocas con más historia que cualquier humano. Repasando hemeroteca me di cuenta de que se asemeja a una cara de un simio…

Mi duda es si nos dejara seguir siendo relativamente libres en la naturaleza, podremos volver a viajar de manera sostenible.
Ahora mismo me conformo con poder estar en un bosque tranquilo sin ser un delincuente.

Siempre escuche que los parados crian malos pensamientos, así que por ello nos distraen para que no pensemos demasiado, nos llenan de actividades porque no hacer nada es malo. Es una lástima no entender que no haciendo nada hemos conseguido volver una atmósfera limpia como hace años, escuchar el canto de los pájaros y disfrutar del silencio.

A veces menos es más, para mi es la clave de un mundo sostenible, nuestro origen de cazar para comer, reunirse al calor del fuego para preparar la siguiente caza.

Vivíamos en el bosque al ritmo de la naturaleza
Buscando refugio para descansar por la noche, somos un animal diurno.

En fin será el tiempo el que nos dará las respuestas, yo solo soy una persona que piensa demasiado, pero yo no puedo decidir nada, muchas veces ni tan solo mi camino.

Soy muy negativo a nivel social y con dudas ante grandes cambios, pero a nivel personal intento pensar que todo me irá bien, valoro las cosas que puedo mejorar, sólo compito conmigo.
Las cosas que me dan miedo intento no hacerlas, las dejo apartadas, pero el resto vivo sin miedo, no puedo pensar en que pueden pasar cosas malas, soy positivo y pienso que todo irá bien, con negatividad no me muevo.

Atrapado en un camino social muy claro…

Una hora para disfrutar

Ya tenemos una vez más el horario de verano, ya queda poco para que esto se acabe, pero ahora mismo el mundo vive un situación aún más extraña.

Imagina que en esa hora pudiésemos hacer lo que realmente queremos, liberarnos de todas las obligaciones y prejuicios, volver a seguir a nuestro instinto animal, fuera de la lógica que nos han creado. Fuera del orden establecido. Ni positivo, ni negativo, fuera de todo…

Piensa, que aún el pensamiento es libre, nos influyen pero aún queda cierto margen.

El tiempo no se detiene por la estupidez humana, la tierra esta por encima de nuestra simplicidad.

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Personalmente me gustaría visitar muchos lugares y vivir fenómenos meteorológicos que no lo he visto en persona.

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Una hora de libertad, sin presión, recuperar nuestro sistema inmunológico de el estrés que le sometemos, de todas las cosas que no queremos hacer, pero nos obligan a realizar.

Entender que saber no hacer nada y estar tranquilo es más difícil de lo que parece. Desconectar de toda la realidad que no aporta nada a nuestro interior.

Ser egoísta y vivir contigo esa hora y darte cuenta que eres un desconocido. Nunca te escuchas, no te dejas ni hablar, olvidas los avisos que te envío…

La vida pasa como el tiempo y son pequeños detalles los que hacen que sea memorable. No puedes elegir esos momentos, pueden ser los mejores, aunque no sea el momento adecuado.

Vacío mental del exterior, solo contigo, con tus miedos, viaja, vive donde o cuando te apetece.

Libre sin preocupaciones, la mente está vacía



No perder el norte, la cordura. Todo es relativo en este mundo de locos, no puede ser que nos hagan el camino los que nos ponen zanjas en el para caer.

El circo de la vida, en que los payasos no se observan con nitidez.
Confusión que domina en muchos momentos de incertidumbre

Futuro incierto

No puedes controlar que va a suceder en el futuro, puedes imaginar cómo podría ser, pero siempre puede surgir variables que no contemplas.

Épocas en que puede que creas en que vas por un camino en el que estás preparado para que nada de lo que pase te sorprenda. Así se camina bien, pero puedes caer en la monotonía y con ella te pueden asaltar dudas.

Hay que tener una meta, muchas veces no es fácil de visualizar, no esta obvia como uno cree.

El camino de la vida

Es un camino largo y tus energía y motivaciones difícilmente serán las mismas cada día. Encuentra tu regularidad, no tienes que exigirte demasiado, ya vendrán obstáculos en el camino que te harán sudar y sufrir.

Salta el obstáculo si tienes energía…

El equilibrio y la estadística es cosa del ser humano, la naturaleza esta llena de imprevistos. Somos naturalmente variables, eso nos hace más imprevisibles y capaces de hacer cosas increíbles en el día adecuado.

Aprovecha tu buena racha en que puedes con todo y tu camino se vuelve una autopista, puedes alcanzar velocidad pero no olvides que quizás en algún momento tengas que frenar, calcula ese tiempo que necesitas para reaccionar, para que no te pille de sorpresa el impacto.

La iluminación te da facilidad a la hora de afrontar el camino…

Seguiremos caminado por el camino retomado, sin futuro, sin buena iluminación, pero ya vendrán días de más claridad para ir un paso por delante sin tener que espera a tropezar. De momento preparado para la caída y con ganas de levantarme si esta sucediese.

Reflexiones un poco inquietantes que no te descubren nada especial, pero que te hacen pensar sobre preguntas que jamás tendrás las respuestas, pero no puedes para de intentar responder. No puedes alcanzar una estrella con la mano, pero no puedes evitar observarla y soñar con poder tocarla.

Surrealismo puro, filosofía de barrio que a pesar de las negaciones populares, siempre tienen sus momentos. Somos curiosos, los niños no dejan de preguntarse el porqué de las cosas, todos tenemos un niño dentro, así que sigue preguntado porque, da igual si no encuentras la respuesta. No hay respuesta, cuando la tienes ya te cambian las preguntas, pero te hacen sentir más que un simple número, entender tu propio universo que es igual de interesante que el cualquier otro humano, para ti el más importante. Vivimos en sociedad, pero la persona más importante eres tú mismo, ámate y valora tus esfuerzos, porque eres la única persona que realmente sabe lo que piensas…

No siempre se puede alcanzar la cumbre

A veces es mejor conformarse con el intento, no solo me refiero literalmente a la montaña, más bien en la vida en general.

Esta sociedad no arrastra a querer subir rápido y cada vez a montañas más altas, pero la belleza de una montaña no está solo en la altura. Cada vertiente tiene sus propias características, quizás por un lado es una abrupta ascensión y por el otro una suave colina. El luchador quizás solo le guste sufrir por la vertiente complicada, el conformista valorará esa ascensión más suave, posiblemente más larga, puesto que el desnivel acumulado es el mismo.

Realmente estás preparado para pasar a otro nivel o prefieres seguir haciendo pequeñas ascensiones que te hacen disfrutar de bellos bosques y ríos…

Puedes subir caminando o intentar hacerlo corriendo porque está de moda vivir así, tú eliges el ritmo que le impones a tú vida. Puedes para a contemplar el paisaje, fotografiarlo, conversar con la gente que encuentres por el camino o tomarte tu propio reto y vivirlo como si fuera una competición.
Las lesiones vendrán tarde o temprano, estarás preparado para tener paciencia en tu recuperación o volverás a tener prisa por recuperarte mal y correr el riesgo de volver a lesionarte.

Es tú elección vivir la vida al límite o pasarte por la vida como si fueran unas vacaciones.

Paras o sigues…

Es tan importante hacer cumbre, el tiempo se pone feo, puedes venir otro día. La montaña no se mueve, pero también puedes arriesgar un poco y que sea una aventura épica.

Luchadores y conformistas conviven en este mundo, unos son pura pasión, otros les puede la razón. Todos tenemos un poco de todo, depende del momento y el lugar. Días que uno se siente superman y otros en que se arrastra por la tierra aguantando el chaparrón sin paraguas.

Ninguna manera de ser es mejor, cada uno es como es y ciertos valores difícilmente cambiarán.

Evolucionar, actualizarse, sacar la mejor versión, mejorar, superarse. Todo suena muy bien pero no es tan fácil de realmente aplicarse interiormente. Puede que la imagen que reflejes si que muestre ese cambio, puede que te lo creas por la reacción de los que te rodean, pero hay cosas que nunca cambian.

Tenemos un nivel de comfort en gran parte de nuestra sociedad, que hace que muchas de las innovaciones nos generen más estrés y control.

Que necesita realmente el ser humano y que número de necesidades nos creamos cada día. Siendo simple no hace tantos años con una vida austera de hoy no podia ni soñarlo el más poderoso.

Hay muchas cumbres, nunca podrás subir a todas…

Conformarse con lo que tienes y valorar lo que tienes y sobretodo amar dónde vives y quien te entiende en ese día a día.

Soñar es bueno, pero no olvides los sueños son sueños. Puedes soñar despierto o mientras duermes. Hay que tener ilusión pero valorar el esfuerzo que haces día a día que no siempre te dan esa palmadita en la espalda para reconocerlo, posiblemente la crítica por tus errores llegue más fácil. Se juzgan tus errores y lo normal es que no te salgas de tus obligaciones marcadas.

Un cambio de look para renovar ideas…

Un invierno como este la verdad es que no genera demasiada pasión a un aficionado como yo, pero los pilares básicos de mi vida no se pueden abandonar…

Vive y disfruta