Mil maneras de repartir el pastel

Problemas globales de un mundo global que se cierra a sus banderas y territorios a veces de dudosa realidad.

En Catalunya ahora salen las regiones sanitarias que seguramente la mayoría de ciudadanos ni conoce. La mayoría de gente no sabe ni los límites de su término municipal.
Es normal muchas veces se acotan territorios olvidando la propia geografía física o esta deja de ser visible, un ejemplo son cauces que se urbanizan y dejan unas delimitaciones invisibles.

La geografía política es claramente mente compleja, con fronteras históricas y con historias dentro de esas fronteras. En el mundo que teníamos hasta hace poco, parecía que estas limitaciones se difuminaban.

La geografía física no engaña, un río, montaña es un frontera clara, de dos regiones naturalmente diferentes.

En el límite municipal, pero difícil de verlo claramente. Pero las montañas si que separan dos comarcas claramente diferentes.

Como aficionado a la meteorología, me encanta las diferencias en cada valle, diferentes climas en pocos kilómetros como se dan donde vivo. El clima sería otra manera de clasificar territorios. El clima puede unir más que una bandera. Condiciona mucho la manera de vivir, los cultivos que a su vez influyen tanto a la gastronomía.

El mediterráneo una gran región natural

Ahora es un debate para la desescalada, esas fronteras políticas, pero el virus se mueve sin control.
2020 un año de replantearse el mundo a la expectativa de hacia dónde vamos.