Viajar una buena terapia

Por muy lejos que viajes hay que tener claro que tus problemas van contigo, pero esa sensación de dejarlos aparcados y vivir disfrutando cada segundo al máximo.

No necesita presentación. No soy de turismo de grandes ciudades pero Paris en dos ocasiones por trabajo, pero fin de semana libre en la cabina de un camión, ahora que están de moda las Camper yo lo vivi una buena temporada.
Franfurkt también por trabajo, mucho contraste en zonas con rascacielos y al lado casas casi de cuento.

Yo prefiero los lugares fríos, no soy muy amante del verano y para mi el verano mediterráneo ya es demasiado largo.

Me gustan más las cosas naturales y poco masificadas, aunque eso es cada vez más difícil.

Ottawa en mi estancia en familia en Canada durante 3 semanas, una gran experiencia.

Viajar en coche es lo que más me gusta, intento disfrutar desde el momento 0, la música el paisaje como va cambiando.

Cataratas del Niagara, Abril 2007
Nika también disfruto de nuestros viajes en su juventud
A veces hay lugares que merece la pena pasar calor
Lugares que te dejan asombrado

Viajar solo te ayuda a relacionarte fácilmente, nadie discute el siguiente destino, es una experiencia que todo el mundo debería conocer. No hay que tener miedo a estar solo, es genial para ganar autoestima.
Es una buena manera de conocerse a uno mismo y encontrar paz interior, superar miedos a tu propio ritmo. No hay nada mejor que estar bien contigo, a veces en la rutina habitual no tenemos tiempo para plantearse ese bienestar personal.

En el fondo nos gusta actuar

Desde arriba todo es diferente

Este titulo hay que explicarlo muy bien, no estoy hablando de hipocresía, eso seria otro tema. Me refiero a como nos sentimos cuando conocemos a alguna persona nueva. A veces puede ser complicado pero todo es a base de práctica y experiencia. Con los años tendemos a perder la timidez o tener la manera de parecer menos tímidos, pues ya tenemos experiencias anteriores. Mi experiencia personal de conocer gente, puedo decir que es un poco adictiva. Un buen contacto visual ya nos dice mucho. Un buen saludo y saber como entrar en conversación.

Durante 13 años, la verdad no se con el numero de personas que he conversado, es posible que más de 10.000. No importa que fuese famoso, joven, mayor, de donde fuera, siempre una buena conversación puede ser mucho mejor que nuestros queridos smartphones.

Si tienes un mal día, hablar con alguien que no te conoce te ayuda. Si algo te preocupa, te dieron muchos consejos pero sigues teniendo ganas de hablar de ello, que mejor que un desconocido.

Mi rostro quizás transmite mis ganas de conversar. Si encima son personas de vacaciones aún es mucho mejor, cualquier información de tu ciudad te la agradecerán mucho, te sentirás orgulloso de ayudar. Por eso pienso que somos actores, al darte cuenta como te miran esas personas que acabas de conocer. A veces hay personas con las que conectas y no te importaría seguir la conversación por horas.

Podría hablar del mismo caso, desde el otro punto de vista, en el que eres el viajero y lo mejor del viaje muchas veces es la gente local. Son gente normal, simplemente estamos en un momento más receptivos a vivir nuevas experiencias. Por ello viajar es mucho más que visitar una ciudad o lugar, la gente local te ayudara a tener una experiencia más completa de tu viaje.

Por mi manera de ser, pienso demasiado. Cuando viajo siempre imagino como seria vivir en el lugar que visito, evidentemente siempre es una idealización que hace mi mente. Con el tiempo he aprendido que la realidad esconde muchos problemas que no te planteas en esa idealización. Así que he aprendido a que da igual donde estes, si no te encuentras bien, rara vez es el lugar, el problema eres tú. Esto me ha costado años asumirlo.

Muchas veces no prestamos suficiente atención a estar bien con nosotros mismos, a disfrutar de lo que realmente nos llena. Nos sentimos arrastrados y vamos acumulando pequeñas decepciones, conflictos interiores que algún día en que todo nos va contracorriente se convierte en un muro. El muro que no vemos salida, no podemos retroceder porque nos siguen todas esas pequeñas decepciones convertidas en una bola gigante. No vemos la puerta del muro, aunque te dicen que la tienes delante.

Por ello siempre es mejor intentar disfrutar día a día, dejar que la vida te sorprenda. No te limites a espera al fin de semana o cualquier festivo. Hoy puede ser un gran día, puede que el que tenías marcado en rojo sea una decepción para ti, porque quizás pusiste las expectativas demasiado altas. Pide lo mejor a la vida, pero aprende a conformarte con lo que te toco.

Encuentra tu paraíso cercano…